Las Heridas de la Infancia influyen en tu Edad Adulta

Las heridas de la infancia tienen una gran relación con el concepto de “niña interior”.

Una representación simbólica de las experiencias de la niñez dentro de nuestra psique y su impacto en la vida adulta.

Desde el psicoanálisis esta perspectiva señala que las experiencias tempranas, sobre todo las emocionales influyen en la forma en que percibimos y nos relacionamos con el mundo.

En mi post “El impacto de la infancia en la edad adulta” puedes leer como el ambiente y los padres/cuidadores tienen un impacto en la vida adulta del niño.

En terapia trabajamos las heridas de la niña interior explorando y comprendiendo las experiencias y emociones de la infancia que aún afectan al adult@.

Cuando el/la paciente reconoce y procesa estas experiencias, con ayuda del terapeuta, llega a comprender mejor sus patrones de pensamiento, comportamiento y relaciones.

Cuando hay una herida, el/la adult@ hará lo que sea para que esa herida no se active, son mecanismos de defensa que usamos de manera inconsciente para protegernos de nuestras heridas, de pensamientos, sentimientos y recuerdos dolorosos.

Si no trabajas tus heridas y las mantienes guardadas en el inconsciente acabas viviendo tu vida desde las heridas.

Construyes unos patrones rígidos para protegerte del dolor que produce la activación de la herida, pero no puedes salir de esos patrones porque te generan inseguridad, insatisfacción, miedo a que se vuelva a repetir lo que tanto te dolió en el pasado y vivir así, te limita.

Cuando sanas las heridas empiezas a construir tu vida desde la libertad, tus deseos, tus propios patrones y no desde los de tu familia, no intentado evitar que se active la herida y escapar del dolor.

Empiezas a desarrollar tu propio poder y vivir la vida que tú quieres y eliges.

Estas son algunas de las heridas más comunes que veo en consulta

Herida de abandono

Los padres/cuidadores no estaban disponibles, ya sea porque ambos trabajaban o tal vez tenían otro hijo que estaba enfermo y requería muchos cuidados, sufría alguna adicción, tenían vidas paralelas, los motivos pueden ser muchos.

Al estar ausentes no podían satisfacer las necesidades emocionales y afectivas del niñ@, por lo que tuvo que ser autosuficiente y buscarse la vida sol@.

De adultos son muy independientes, no piden ayudan, intentan resolverlo todo por ellos mismos, pero tienen a sufrir de ansiedad y estrés.

Tienen mucha dificultad para relacionarse y vincular con otros, su discurso interno suele ser “soy muy autosuficiente, totalmente independiente y no necesito a nadie”.

Herida de humillación

De niñ@s se burlaban de ell@s y les echaban la bronca cuando se equivocaban.

Les hacían comentarios como “Eres un/a miedos@”, “No eres capaz de resolver deberes, con lo fáciles que son”, “eres un/a torpe, se te cae todo”, “no sabes hacer nada”, “eres un desastre”.

De adultos son muy temerosos, le tienen miedo a todo, son perfeccionistas en extremo y muy exigentes. Intentan hacer todo perfecto y no equivocarse por miedo a que se rían de él/ella de nuevo y se reactive la herida.

Para sanar esta herida, el/la adult@ necesita rodearse de personas que respeten como es, que no le juzguen y le acepten tal como es, sin intentar cambiarle.

Herida de exclusión

Niñ@s que eran excluidos de su grupo de “amistades”, hacían planes sin ell@s o le criticaban.

El/la adult@o teme volver a ser excluid@, cree que todo el mundo l@ deja de lado.

A veces puede crearse un rol de “super fuerte”, de que no necesita a nadie, que los demás no le importan.

Puede pensar… “¿Qué hay de malo en mi para que no me quieran?”

Pero es importante que sepa que no hay nada malo, en él/ella, a veces los grupos necesitan a un “blanco/objetivo” para hacerse los guays.

El/la adult@ necesita buscar grupos que le incluyan, que sean emocionalmente responsables, donde pueda ser él/ella mism@ sin miedo a ser criticad@, juzgad@ y excluid@.

Niña que no pudo ser niña

Niñ@s que tuvieron que crecer muy rápido, los adultos no estaban disponibles y tuvieron que buscar estrategias para buscarse la vida, ser adult@ y resolver las cosas que debían hacer los adultos por él/ella.

También ocurre en casos en los que debía cuidar de un herman@ menor y le requiere actuar como adulta, tomando responsabilidades de cuidado muy grandes para una niña.

O niñ@s que físicamente aparentaban ser más mayores de su edad y l@ trataban como más mayor. 

De adultos son muy independientes, todo tiene que ser a su manera porque está acostumbrad@ a hacerlo todo sol@, sin ayuda.

Les cuesta mucho hacer cosas simplemente por diversión, todo tiene que tener un por qué, una funcionalidad, si se divierten o descansan, sienten que están perdiendo el tiempo.

Siempre acuden a ella para pedirle ayuda, cumple el rol de cuidadora, todo lo hace bien, siempre está ahí para ayudar.

Para sanar esta herida, el/la adult@ necesita jugar más, divertirse, soltar responsabilidades, pedir ayuda a otros y poner límites porque está muy cansada de cargar con tanta responsabilidad.

En mi canal de youtube tengo un video donde te hablo de la herida de la niña que no pudo ser niña.

Herida por sobreprotección

Niñ@s con padres muy sobreprotectores, miedosos, que le hicieron ver el mundo como algo peligroso, no les dejaban explorar a ellos solos y desarrollar su potencial.

El/la niñ@ creció creyendo que no tiene recursos para enfrentarse a ese mundo tan peligroso que sus padres le pintaron.

De adultos suelen ser dependientes y miedosos y necesitan que otros cuiden de él/ella, ya que no aprendieron recursos de autonomía.

No es capaz de tomar decisiones por sí mism@, dejan que otros las tomen por él/ella para no asumir responsabilidades.

Pueden acabar en relaciones abusivas, controladoras y manipuladoras.

Viven una vida muy limitante, sin poder personal, ni libertad.

Aquí tienes un video sobre la herida de sobreprotección.

Herida por comparación

Niñ@s que eran constantemente comparados con otros niñ@s, suele pasar entre hermanos.

El/la adult@ suele compararse a menudo con los demás, ser competitiv@ y no sentirse nunca satisfech@.

Si te comparas con otros, pregúntate si lo que otros hacen o como viven es realmente lo que tú quieres.

Y si logras tener esa vida que tienen ellos, ¿ya no tendrás más problemas?

En mis Redes Sociales y Canal de Youtube puedes encontrar más información sobre la niña interior y las heridas de la infancia.

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