Técnica de la silla vacía para asuntos no resueltos

La técnica de la Silla Vacía es una conocida técnica de la terapia Gestalt, creado por el psicólogo Fritz Perls.

Mediante esta técnica la persona se conecta e identifica con lo que realmente siente, más allá de lo que suele expresar conscientemente con palabras (Martín, 2006).

La posibilidad de disponer imaginariamente de una persona es un potente instrumento terapéutico, y puede transformarse en una vía que ayude a analizar situaciones inacabadas, antiguas o actuales, afrontar evitaciones, etc.

Consiste en sentarse frente a una silla vacía e imaginar a un personaje con quién se necesita hablar.

Identificando la situación que se quiere explorar, decidimos qué vamos a situar en la silla vacía, trayéndola al momento presente.

En este artículo voy a centrarme en el uso de esta técnica en casos en los que hay un conflicto con otra persona que no está disponible para la resolución del conflicto. Ya sea por ausencia geográfica, fallecimiento, relación conflictiva, separación, duelo. Esta técnica ayuda a expresar aquello que no se ha tenido la oportunidad de expresar, algo se ha quedado por decir, pero no tenemos la oportunidad de decírselo a la persona implicada. Es preferible realizarla con un terapeuta.

El procedimiento consiste en colocar dos sillas una frente a la otra. Sentarse frente a una silla vacía y visualizar a la persona sentada en la otra silla, describiendo aspectos físicos, sensaciones que se perciban.

Es importante prestar atención a cómo te vas sintiendo, qué emociones surgen. Si son demasiado intensas para sostenerlas, vuelve a traer la atención a la respiración, mira a tu alrededor, siente el cuerpo sobre la silla, los pies apoyados en el suelo.

Una vez se está preparado para iniciar el diálogo, se comienza a comunicar a la otra persona todo aquello que deseas decirle.

Tras esta propuesta la persona habrá experimentado una situación que estaba sin resolver y al traerla a su presente, del “aquí y ahora”, se deja sentir lo que le viene y se permite expresar lo que necesita. (Fernández-Puig et al., 2017)

Distintos usos y propósitos de la silla vacía (Castanedo y Bueno, 2011):

–  Una situación o acontecimiento; acontecimiento que puede ser traumático o conflictivo, bloqueando el desarrollo personal.

–  Una persona no disponible, con la cual hay un asunto inconcluso, presente o pasado, y no se encuentra disponible o no es posible la confrontación.

–  Un aspecto de la propia personalidad. Cuando se utiliza para proyectar aspectos de la propia personalidad, como una necesidad, una incapacidad, un sentimiento que la persona no puede manejar, etc.

Si necesitas ayuda para realizarla, ponte en contacto conmigo.

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